Victor Gómez Pin

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(Barcelona, 1944)
Catedrático de Filosofía de la Universidad Autónoma de Barcelona, y antes de la Universidad del País Vasco. Premios Anagrama y Espasa de Ensayo, entre otros. Ha sido profesor en la Venice International University (Venecia). Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti 2009.

Diálogo en el XVII Encuentro M-F

En defensa de la dignidad humana: Un concierto de libre improvisación

Carmen Morales, pianista

A modo de metáfora se intenta reflejar cómo mediante la reflexión musical, la escucha y el desarrollo paralelo del lenguaje y la técnica musical constante que realiza el improvisador es posible crear un evento musical que ponga en valor la importancia de salvaguardar la dignidad del ser humano, las características que le son propias.

El improvisador se enfrenta al hecho musical de manera muy diferente al que lo hace el intérprete ejecutor. Para empezar, su instrumento no está definido, no viene con instrucciones de uso o con una forma predeterminada de utilizarse. El improvisador aprende a tocar su instrumento a la vez que lo va definiendo. Este proceso de construcción se sustenta en base a numerosos modelos y no a uno solo, como viene predeterminado por norma general en la música clásica.

El impulso del improvisador es una suma compleja de fuerzas en las que, combinando sus gustos, su memoria y su imaginación musical, toca lo que quiere tocar, pero, a su vez, lo que necesita tocar (sobretodo si toca con otros) y, también, lo que su propio instrumento le sugiere.

La situación global actual generada por el irrupción del virus COVID-19 nos ha rebelado las grandes desigualdades generadas por nuestra sociedad, así como nuestra fragilidad ante la naturaleza y nuestra percepción equívoca de concebirla como una especie de ente bondadoso (que tampoco malvado).

Ante esta situación de crisis en casi todos los ámbitos que atañen al ser humano y a su sociedad, se abren espacios para la reflexión y la puesta en valor de conceptos, ideas y nuevas formas de afrontar la realidad que quizás palien el daño que la sociedad hace sobre la propia naturaleza del ser humano.