Homenaje a Joan Guinjoan I

En el XI Encuentro de Música y Filosofía de Ronda celebrado en el 2014 se rindió homenaje a la figura del compositor de Ruidoms Joan Guinjoan. Su intervención durante el Encuentro se configuró a modo de entrevista colectiva o de diálogo, entre Guinjoan, el resto de los conferenciantes (Tomás Marco, José María Sánchez Verdú, Frederic Amat, etc) y los asistentes.

El primero en exponer un tema de conversación fue Tomás Marco, que le preguntó acerca de su experiencia con lo teatral y con la imagen, en relación con el tema central del dicho encuentro, la imagen visual y lo sonoro, nombrando su ópera Gaudí o su ballet Los Cinco Continentes

Joan Guinjoan – Los Cinco Continentes es un ballet del año 69, pero mejor, para hablar un poco de esto, sería mejor hablar del Trencadís,  que forma parte de la ópera Gaudí, sobretodo cuando José María Carandell, que en paz descanse, me llevó a la colonia Güell de Gaudí, entonces él me hizo visitar, para mi naturalmente lo mejor de Gaudí, la cripta, y además me habló de los colores que a le gustaban a Gaudí, hablaba del color marrón de la tierra, del color gris del tronco de los árboles, del color verde de las hojas y del color azul del cielo. Entonces, estas cuatro imágenes a mi me sugirieron precisamente el ballet de Los Cinco Continentes. Hice una estructura, valiéndome de la orquesta, en la que cada vez sale una secuencia, pero cada vez sale naturalmente diferente con tesituras mas elevadas, etc.  Esto fue un momento creo interesante, porque es un ballet que solamente dura unos ocho minutos, pero a pesar de todo, tiene estas particularidades. Yo creo que no vale la pena hablar de la ópera, esto es solo un fragmento. Concebí estos colores desde un punto de vista coreográfico, más que nada para que fuera una mímica.

[…]

Gracias a haber podido hacer esta ópera yo aprendí muchísimo de la lírica tradicional, bueno, hasta llegar a Wozzeck y todo esto, porque analicé muy a fondo Tosca, los Soldados de Zimmerman. En esta ópera era muy interesante la parte teatral porque si se producía en el siglo XVIII una y la otra en el siglo XX, (para la del XVIII) esto funcionaba muy bien, pero en cambio no funcionaba igual cuando había la música estrictamente serial (Wozzeck), que es una música que todos sabemos como es…

[…]

Yo tengo la ópera Gaudí, por José María Carandell, porque yo no habría escogido nunca a Gaudí para hacer una ópera […] Cuando me puse con Gaudí, entonces me di cuenta de la riqueza que puede representar este género musical que si lo tratas, es cuando te das cuenta de todos los problemas, de todo lo que hay, de las posibilidades. Una obra que me ayudó mucho fue Tosca, y bueno, entonces yo hice esta obra y ha sido una gran experiencia […] yo tuve algunas escenas muy importantes cuando hice la versión del Himno a la Luz, (en el) que Gaudí habla de la luz de Tarragona, de una forma fantástica. Carandell hizo un escrito, muy interesante, y precisamente toda esta parte yo allí me sentí muy vinculado, como también me sentí vinculado cuando pedí a Carandell que me hiciera una autodefinición de Gaudí y es el monólogo. Yo hice una experiencia de un monólogo de tres minutos del cantante sin nadie de coro ni nada para ver si aguantaba bien, ósea que, son muchas cosas en una ópera que se pueden hacer […].

Luego, José María Sánchez Verdú le preguntó acerca de sus obras para piano, ya que su trabajo para este instrumento está considerado como uno de los más importantes de la música española del siglo XX y XXI.

Joan Guinjoan – Yo debuté, el primero concierto que di en París que fue en 1954, entonces yo venía del Conservatorio del Liceu pero tuve la suerte, o la desgracia, de asistir a unas masterclass de Alfred Cortot con los de la Juilliard School que venían … Yo dije: “Juan, tu tienes que empezar de nuevo porque esto no puede ser”, y entonces es cuando aprendí una buena técnica del piano durante dos años. Y hasta el año 60, con dos o tres programas que a mí me iban muy bien, pues di bastantes conciertos. A partir del año 60 decidí dejar el piano por la composición porque ya me sentía con mucha más fuerza con la composición y luego, (también) hay una cuestión física, no tenemos que olvidar que cuando yo hice la pequeña carrera pianística, iba una vez al año a examinarme pero trabajaba en el campo. En Riudoms hacía de agricultor como mis padres, y claro, entonces yo tenía las manos… yo ya no podía ser un gran virtuoso, imposible, y menos cuando escuché a estos niños de catorce años que tocaban los estudios de Chopin de memoria y todo esto… y bueno fueron varias circunstancias (por las) que dejé el piano. Me metí con la composición

[…]

Lo del piano (…) estoy muy contento que me lo preguntes, pues ha venido bastante más tarde, años más tarde, porque yo a pesar de todo, sacrifiqué doce años al piano y esto no lo parece pero, queda, y claro y empecé a escribir obras para piano […] Entonces, resulta que me convertí de nuevo en el pianista, pero naturalmente con dos diferencias muy grandes; una que, naturalmente la técnica que yo había adquirido sería ya otra, y sobretodo de hacer una música para piano, pero que sugiriera la línea que a mi siempre, más o menos, me ha guiado, que es procurar no plagiarse a sí mismo (…) escribí bastantes obras para piano, pero cada vez buscando, intentando buscar, nuevos procedimientos, no precisamente de piano preparado, (sino) del piano, lo que llamaba Alfred Cortot, humanización instrumental (…) y fue así como yo poco a poco continué escribiendo obras para piano, algunas me las pedían…

Frederic Amat, el cual había asistido a las clases de Guinjoan cuando era muy joven, le preguntó acerca de la influencia del jazz en su música.

Joan Guinjoan – Ha tenido una influencia bastante relativa, lo que pasa que a mi normalmente me gustan todos los tipos (de música) […] Me sentí muy bien dentro del jazz y resulta, sobretodo, con los free, los últimos de Ornette Coleman… se puede apreciar lo que hace este señor y aún hay el motivo dentro que se puede apreciar como si fuese un coro, y entonces, esto me sugirió varios fragmentos de obras que yo digo que es jazz, pero que mucha gente me pregunta que dónde está (el jazz). (Por ejemplo en) El último Concierto de Percusión y Orquesta, precisamente con la marimba, […] Cuando encuentro una obra, un género musical de algo que me sorprende, entonces pues lo adapto […]. Lo que ocurre es que yo he hecho mucha música, como empecé muy joven, tuve que tocar música de brasserie, porque había momentos en los que tenías que ganarte la vida […] toda esta música luego, con el tiempo va a ir madurando y por esto que últimamente sobretodo he intentado trabajar con diversos géneros musicales, he intentado hacer una síntesis de culturas musicales, basándome en un detalle muy importante, que por ejemplo la historia del soldado de Stravinsky, cuando se dice que es un género de música ligera o algo así, resulta que a través de Stravinsky que el vals, el tango, el ragtime y lo demás se convierten en una música fantástica que además yo creo que desbancó a los señores Darius Milhaud y compañía, todos estos franceses del Camembert que les digo yo.

Estoy en una fase que me interesa analizar mucho toda la música y encontrar en una obra un minuto de música, o dos minutos. Estoy en esta fase, ósea que, empezando por mi propia música me digo “ A ver Juan, si tienes cien obras, si hay diez que se puedan aprovechar, o hay esto… o aquello”.

– ¿Qué hay que encontrar en ese minuto?

Joan Guinjoan – Pues en ese minuto tengo que encontrar alguna sorpresa que no he encontrado, es decir, algo a mi que me produzca algo… Por ejemplo, la tercera sinfonía de Lutosławski, hacia el final, yo tengo esta sorpresa, tengo dos minutos que me bastan los veintiocho minutos para escuchar estos dos. Es encontrar una sorpresa, dices, “hombre, aquí pasa algo” lo que yo no puedo decir el qué.

Hay varias obras así, yo me acuerdo que había dirigido mucho la primera sinfonía de cámara de Schönberg, la segunda creo que la estrené en España en 1975 y la primera sinfonía […] me acuerdo que al final, aquellas cuartas del final… La obra se mantiene fantásticamente bien, pero al final había un momento que para mi, bajaba un poco, yo les decía a los músicos, a los intérpretes “Escuchad, este señor lo merece todo, hagamos esto para que tenga la misma categoría que antes”, bueno, pero esto es una idea mía, ósea que … se puede discutir o no…

Francisco Jarauta intervino para preguntarle acerca de quienes son los maestros del siglo XX que más le han influenciado o a los que más les ha prestado atención

Joan Guinjoan – Para mi ha sido, hay algunos, pero hay uno que para mi es vital, que es Ligeti, porque Ligeti, resulta que yo lo vi ya en el año setenta y dos en Darmstadt, pero para mi es un compositor que cuando yo digo que es muy difícil, es decir, que no vale la pena, que un compositor no se tiene que plagiar… Ligeti siempre ha buscado, y siempre ha encontrado sorpresas y, al final, cuando pensábamos que ya no encontraríamos ninguna otra, sale con los estudios de piano que, para mí, a parte del valor de los estudios de Chopin, porque para mí Debussy es menos interesante […] pero Ligeti, con estos estudios ha vuelto a sí (mismo). Osea, es por esto que me interesa tanto, porque tiene muchas etapas, ha descubierto muchas cosas, pero cuando ha descubierto se ha ido después a otra, y, yo por ejemplo, el Volumina […] pero es que después vino lo demás, además hay tantos, como si dijéramos, pasos, etapas, en Ligeti hasta el final que encuentro que, dentro de los compositores que ahora se llaman clásicos, naturalmente me interesará alguna obra de Berio y otros, pero Ligeti para mi […]

Franciso Jarauta aclara “Sin embargo, al seguir un poco su obra, resulta difícil un reconocimiento de la presencia de Ligeti en su trabajo… yo me sorprendo…”

Joan Guinjoan – Ah, no lo sé. La respuesta creo que puede ser, por lo menos, a nivel de mi forma de pensar como compositor, en lo demás no, porque además Ligeti trató mucha música electrónica y además proviene de otro mundo, son otros mundos… Yo nací en la provincia de Tarragona, aquí en Vilafortuny y Ligeti viene del mundo… yo creo mucho en, como si dijéramos, en el origen de una persona, pero en cambio me interesa mucho, no es que toda su música me interese, me interesa su actitud y ésta búsqueda siempre. Y además no solamente la búsqueda, si no que ha hecho obras maravillosas […].

En fin, por lo demás, Tomás sabe muy bien que mi vida ha transcurrido pues, con el grupo Diabolus in Musica y después sobretodo […] de (los) estrenos de obras, (es de) lo que estoy más contento, ya lo decía Frederic Amat, que cuando tenía diez años, yo aparecí en su escuela, y allí yo me ganaba la vida tocando un poco el piano, pero de todo lo que yo he podido hacer a nivel de promoción, divulgación, ayudando a los jóvenes, y sobretodo estrenando. Estrenamos más de setenta obras en la época, además yo toqué música naturalmente de Tomás… de esto es (de) lo que yo estoy más contento, de que hemos podido hacer una labor positiva hacia la buena música y sobretodo en el plano de divulgación y difusión que ha sido muy difícil. Esto a nivel de seminarios, festivales, conciertos, las clases…, de todo esto es de lo que estoy más contento.

Finalmente el maestro Guinjoan nos habla de sus obras FlamencoRecordant Chopin y de su relación con los intérpretes Isabel Puentes Antonio Narejos.

Para disfrutar de la conversación completa, puede escuchar el podcast en el siguiente enlace: https://www.ivoox.com/xi-encuentro-mf-homenaje-a-joan-guinjoan-i-audios-mp3_rf_31456963_1.html

 

 

 

 

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